Hace unos días se votó en las Cortes de Aragón por una propuesta del PP para promover uso de software libre en la administración pública. Tal y como explica Queru (Presidente de Hispalinux) en Barrapunto, lamentablemente lo peor del acto no es que el PSOE haya votado NO a la propuesta, sino las razones que han dado para no apoyarla.
Uno de los argumentos lo explicaba Ana García Mainar (del PSOE): introducir software libre en la administración es imponer un modelo de software al ciudadano; ellos apuestan por usar el mejor software en cada caso.
¿De qué está hablando? El movimiento del software libre está precisamente basado en principios completamente contrarios a esa frase. Ya se podían aplicar un poquico sus propios principios en el PSOE Aragonés y empezar a NO IMPONER el uso de Windows, Microsoft Office y Microsoft *, todos esos tipos de documento propietarios, formatos privados, documentación imposible de acceder sin tener la licencia de algún software privados de alto coste comercial… Es increíblemente demagógico, hipócrita, ridículo y sinvergüenza el haber realizado esas declaraciones.
Como bien dice Gabriel del Molino, a ver si esta tomadura de pelo llegue a la sociedad y se empiecen a hacer mejor las cosas y a gastar mejor nuestro dinero.
Por ahora sí se ha aprobado el estudio por parte del departamento de Software Libre de la Universidad de Zaragoza la viabilidad del proyecto y de la propuesta en general. Esperemos, por tanto, que se llegue a buen puerto con el estudio y comiencen a plantearse las cosas de otra manera.